Mostrando entradas con la etiqueta Valores cristianos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Valores cristianos. Mostrar todas las entradas

martes, 15 de abril de 2014

10 ideas para tus vacaciones en cristiano

1.- Dialoga con Dios: El siempre te escucha.

2.- Cuéntale penas y alegrías: ábrela la puerta de tu vida.

3.- Descansa, pero no te abandones.

4.- Vive alegre: se necesita gente optimista.

5.-Demuestra con tu vida que Dios no es triste.

6.- Habla de Dios con tu familia y con tus amigos.

7.- Ayuda a otros a encontrar el camino de la fe.

8.- Donde quieres que estés, no dejes nunca la Eucaristía dominical.

9.- No te centres en ti mismo: sé útil a los demás.

10.-El Evangelio es un libro pequeño: llévalo en tu maleta y úsalo.

Un rato de buena lectura te ayudará a evitar unas vacaciones inútiles. El secreto para tener un “corazón que entienda” es formarse un corazón capaz de escuchar. Y esto se consigue con la lectura reposada. Procura cada día que una frase del Evangelio te guía a lo largo de la jornada.

jueves, 26 de mayo de 2011

Un mes, un valor. Mayo: la coherencia

“Cada vez que nos sacudimos la inercia e impulsamos los valores y principios que nos inspiran, contribuimos a nuestra felicidad y la de los demás” Alfonso Aguiló

La primera condición para ser una persona coherente es tener un PROYECTO DE VIDA, tener claro a dónde voy y cuál es el camino.

Para que la vida tenga sentido es preciso esforzarse por eliminar los obstáculos que nos desvíen del objetivo final que nos hemos marcado. Tampoco podemos ir improvisando o dejarnos llevar por modas.

Es verdad que a veces las cosas no son fáciles ni sencillas y en ocasiones resulta difícil mantenerse fiel al propio proyecto, sobre todo por la propia debilidad.

“Si somos cristianos, si hemos aceptado la verdad de Cristo y nos hemos comprometido con él, no puede haber separación entre lo que creemos y lo que vivimos. Cada uno de nuestros pensamientos, palabras y obras deben buscar las gloria de Dios (…)No es tanto aceptar la verdad en un acto puramente intelectual , sino abrazarla en una dinámica espiritual que penetre en la esencia de nuestro ser y transmitirla por el testimonio de una VIDA ÍNTEGRA, FIEL Y SANTA; (…) La fe nos lleva a comprender la verdad sobre nosotros mismos, nuestra dignidad como hijos de Dios y el destino sublime que nos espera en el cielo. Cada uno de nosotros tiene una misión, cada uno de nosotros está llamado a cambiar el mundo, a trabajar por una cultura de la vida, una cultura forjada por el amor y el respeto a la dignidad de la persona humana (…) Cristo necesita familias para recordar al mundo la dignidad del amor humano y la belleza de la vida familiar. Necesita hombres y mujeres que dediquen su vida a la noble labor de educar.” Benedicto XVI

Sólo una vida coherente es capaz de dejar un rastro de ejemplaridad y bien como legado a los que vendrán detrás.

domingo, 22 de mayo de 2011

Tu pulsera +libres

Las pulseras + libres son una manera de manifestarnos y unirnos a una causa: defender nuestros derechos como persona creyente.

Es una iniciativa social a favor de la libertad religiosa frente a las agresiones del extremismo laicista.

Si la llevas te identificas como un defensor de la libertad religiosa. Os animamos a llevarla con orgullo y a suscitar conversaciones sobre lo que simboliza:

- Tu derecho a creer en Dios y a rezar en privado y en público sin ser denigrado o discriminado.

- Tu compromiso con las víctimas de los asaltos a iglesias y ataques a creyentes en España.

- Tu petición al Congreso para que garantice el derecho fundamental a la libertad religiosa.

Yo ya tengo una. Si quieres la tuya lo puedes conseguir en https://www.hazteoir.org/maslibres/.
Es facilísimo: te la envían a casa sin coste alguno.

viernes, 1 de abril de 2011

Un mes, una virtud. Abril: la obediencia

Antes de nada una aclaración: la obediencia no es una virtud para los niños, para hacer la vida agradable a los padres.
Es una virtud- como todas- para toda la vida.
Los padres debemos buscar el desarrollo de la virtud de la obediencia en nuestros hijos en relación con los valores inmateriales que consideramos importantes en la vida e informar con claridad a los hijos sobre estos valores, según las edades.

Esto supone no “quemarse” en cosas poco importantes que no perjudican al hijo, es decir, en las que nos molestan pero son realmente discutibles.

En las importantes podremos entonces dar una información clara sobre lo que queremos, asegurarnos de que lo ha oído y escuchado, y luego mandar, especificando cuándo y cómo debe cumplirlo.

Y después es muy importante apoyar a los hijos, mostrando nuestra confianza en ellos.No nos interesa una obediencia ciega reducida a mínimos.

Definición técnica de la obediencia: Virtud por la que el sujeto acepta, asumiendo como decisiones propias, las de quien tiene autoridad – con tal de que no se opongan a la justicia- y realiza con prontitud lo decidido, actuando con empeño para interpretar fielmente la voluntad del que manda.

Así leído de un tirón yo también me quedo pensando: y esto ¿cómo de come…? Pero si lo diseccionamos adecuadamente y lo analizamos por partes podemos sacarle algunas aplicaciones prácticas muy útiles en nuestro día a día como padres.

1-“Acepta, asumiendo como decisiones propias”. Aceptar presupone tener un motivo y ejercer la libertad.
Antes de los siete años los niños apenas tienen uso de razón y obedecen por cariño porque reconocen intuitivamente la autoridad de los padres y otras personas que les cuidan y les dan cariño y seguridad.
A partir de los tres o cuatro años empieza ese proceso tan molesto para los padres que es la edad del “no” en la que el niño empieza el descubrimiento de su propia voluntad y a partir de los cinco años empieza a exigir que le convenzan para obedecer.

Los niños pueden obedecer por miedo o porque no hay más remedio que cumplir, pero estos son motivos muy pobres. Se trata de animarles a cumplir por amor y que entiendan que hay unas reglas y unos límites, por su bien.
Hasta los trece años la desobediencia no suele provocar grandes problemas pero es el período más útil para enseñar a los hijos a obedecer por motivos elevados con el fin de que adquieran el hábito de obedecer antes de llegar a la adolescencia.
La obediencia es fuente de la verdadera libertad. Lo que esclaviza es el apego a la propia voluntad.

2-…” las de quién tiene autoridad”. La autoridad-servicio de los padres debe ser correspondida por los hijos con una obediencia por amor.
Pero esta autoridad-servicio no basta tenerla (Dios nos la ha conferido para educar a los hijos) hay que saber ejercerla.

La autoridad de los padres debe ser “una influencia positiva que sostiene y acrecienta la responsabilidad y autonomía de cada hijo; es un servicio a los hijos en su proceso educativo, un servicio que implica el poder de decidir y sancionar; es una ayuda que consiste en dirigir la participación de los hijos en la vida familiar; es un componente esencial del amor a los hijos”. F. Otero

Si los padres no ejercemos la autoridad razonablemente, lo más probable es que los hijos no crean necesario obedecernos ni a nosotros ni a ninguna otra autoridad. La autoridad hay que ganarla cada día con una vida coherente. Siempre que obedezcan demostremos nuestro afecto con gratitud, porque aunque tenemos derecho a ser obedecidos, más interés tendrán los hijos en obedecer en cuanto sepan que nos hemos dado cuenta de sus esfuerzos.

3- …”con tal de que no se opongan a la justicia”. Es fundamental que enseñemos a los hijos a pensar antes de actuar, como decía al principio no nos interesa una obediencia ciega.

Debemos fomentar en ellos un sano espíritu crítico que les aleje del peligro de la manipulación, sabiendo distinguir entre lo verdadero y lo falso, lo bueno y lo malo, entre lo que es justo y lo que no lo es.

En el caso de las leyes civiles el Estado no es la fuente del bien y del mal; no es jurídicamente omnipotente. Ante las leyes contrarias a la Ley natural puede resultar obligatoria la objeción de conciencia y una acción crítica.

4- …”realiza con prontitud lo decido, actuando con empeño para interpretar fielmente la voluntad del que manda”.
Conseguir esto es prueba de madurez interior y de ejercitar adecuadamente la voluntad y la libertad personal. En definitiva es el fruto de una lenta y perseverante labor educativa de los padres que no educan pensando en el fruto inmediato de que haya paz y orden en la familia sino en el futuro de sus hijos como personas bien preparadas para la vida y por lo tanto más libres y felices.

jueves, 17 de marzo de 2011

Educar en templanza y sobriedad

Os proponemos un artículo que aporta más ideas sobre cómo educar en templanza y sobriedad, las virtudes que estamos intentando vivir especialmente con las niñas en el Club durante el mes de marzo. Pinchad aquí.

martes, 1 de marzo de 2011

Un mes, un valor. Marzo: La templanza

Quiere comer más chocolate, comprar más cromos de su colección favorita, mirar más rato la tele… Y le cuesta entender por qué tiene que haber límites.

La templanza (virtud cardinal) y su hermana la sobriedad o moderación (virtudes humanas) son hábitos difíciles de conseguir también para los adultos, pero sólo cuando se asume que es bueno ponerse límites se es más responsable, se tiene mayor autodominio, se vencen los impulsos de egoísmo y por lo tanto se es más libre y feliz.

Los hijos poseen una especie de radar para captar todos los actos y palabras de su entorno y sobretodo no pierden de vista a sus padres. Los observan continuamente desde los primeros años y especialmente en la adolescencia cuando están más inclinados a enjuiciar con excesiva dureza a los demás.

Los padres educan o deseducan, ante todo, con su ejemplo.

No hay mejor modo de enseñar a un niño a "tirarse al agua" que haciéndolo con él o antes que él.

Una educación excesivamente indulgente es una forma muy triste de arruinar una vida. No nos engañemos con "ya afrontará las dificultades cuando lleguen" o "ya sabrá lo que vale un peine". "La vida resultará muy difícil a quien haya tenido una infancia sofocantemente cómoda" (Alfonso Aguiló)

Es muy positivo que cuando queramos que los hijos crezcan en una determinada virtud pongamos en marcha un "Plan de acción" familiar acordado y diseñado entre el padre y la madre según las necesidades de su propia familia y en el que los propios padres se esfuercen en ir por delante. El ejemplo que educa no es el de quién es perfecto sino el de quién está en la lucha por ser mejor.

Algunos objetivos posibles:

- Comunicación frecuente en el matrimonio sobre la administración de los recursos y posibles gastos extras (el desacuerdo en las finanzas 2ª causa de divorcio)
- No tirar comida, aprender a aprovechar restos. Revisar la nevera y la despensa para no dejar caducar ningún alimento.
- No comer a deshora y que las chuches y los caprichos sean algo especial, no lo cotidiano.
- No coger siempre el mejor sitio y cuidar las posturas (no estar habitualmente “tirados” en las camas, sillones…)
- Marcar límites de tiempo para el uso de TV, consola…
- Que los premios, regalos y gastos en fiestas sean proporcionales al motivo y explicarles por qué.
- No ser esclavos de las modas. Aprender a sacar partido de lo que se tiene y cuidar las prendas para que duren. No siempre es mejor algo barato, que no dura.
- Vivir con buen humor las posibles estrecheces materiales.
- Cerrar los grifos, apagar las luces, cuidar el material escolar, cerrar las puertas sin golpes…
- Aprender a esperar (para hablar, para beber agua, para que me ayuden, para que me hagan caso, para conseguir un juguete, ropa…)
- Emplear bien el tiempo, teniendo una clara escala de prioridades. ( no descuidar la atención al esposo/a por dedicar demasiado tiempo al trabajo, aficiones…)
- No aplazar los arreglos y que los hijos colaboren en ellos de alguna manera si son los responsables del estropicio.
- Proponer planes de ocio sencillos (excursiones al campo, peli en casa con cena especial…)

Esperamos que estas sugerencias os ayuden, ya nos contaréis vuestras propias ideas para vivir la sobriedad en familia.

lunes, 7 de febrero de 2011

Un mes, un valor. Febrero: la alegría

Como sabéis, durante este curso, nos gustaría que toda la familia participase de la formación y los valores que tratamos de inculcar desde el Club. Con este fin, en septiembre definimos un plan de formación familiar. Cada mes hacemos hincapié en una virtud cristiana en el Club. A partir de ahora, nos gustaría transmitirlo a través del blog, para que sepáis qué metas nos estamos poniendo en Guadalba e intentéis continuar con los mismos objetivos en casa.

En febrero estamos trabajando la alegría y el optimismo. Puede ayudaros fomentar un ambiente positivo en casa y ayudarlas a que estén contentas con lo que les toca. Dar la vuelta a sus quejas y protestas, hacer que valoren todo lo bueno que tienen.

Una fuente de la alegría es el orden: en la vida diaria el orden nos ayuda a distinguir y escoger lo que es importante, a no hacer lo que apetece en detrimento de lo que se debe. La lucha por ser ordenado nos debe llevar a hacer las tareas encomendadas y no dejarlas a medio acabar, también a no dejar las cosas sin recoger. Tampoco conviene olvidar la importancia de hablar de la alegría que produce la lucha por ser mejores.

Os dejo un anuncio en el que un famoso cantante nos da mensajes interesantes, positivos, alegres, que compartimos plenamente: Si sonreímos el día irá genial, porque lo bueno es compartir, disfrutar la vida es ser feliz....

¡Y lo que les gusta la Nocilla a los peques!