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lunes, 6 de abril de 2015

¿Vives esclavo de los deberes... de tus hijos?


Después del colegio, las clases extraescolares... y, además, ¡los deberes! Algunos expertos aseguran que los padres no estamos gestionando bien las tareas de nuestros hijos.


Catálogo de buenas prácticas:

1) Implicarse no quiere decir ni corregir ni suplantar. El trabajo lo debe hacer el menor y corresponde al profesor resaltar los posibles errores. El padre o la madre deben saber qué debe hacer y las fechas de entrega, así como asegurarse de que tenga el material necesario. Ni más ni menos.

 2) ¿Cuánto tiempo deben dedicarle? A modo de orientación, los expertos hablan de media hora aproximadamente para los primeros cursos y una hora en los últimos de Educación Primaria. Para la Secundaria, oscila entre hora y cuarto y dos horas diarias.

3) En Primaria resulta de especial ayuda la llamada agenda escolar, donde se especifica el contenido y los avances del curso, así como las tareas programadas. Consúltala.

 4) La rutina ayuda. Fija una hora y un lugar para hacer los deberes. El sitio escogido debe permitir trabajar cómodamente y libre de distracciones (¡con la televisión siempre apagada!).

5) ¿Dudas sobre sí el tiempo dedicado es poco o excesivo? Hable con el tutor. Para eso está.

 6) Respeta el descanso y el ocio. Es importante que acaben sus tareas al menos una hora antes de ir a dormir. Y si estudiar es importante, también lo es relacionarse con los amigos y la familia. Plantea metas realistas y acordes con su edad.

7) Empieza por la asignatura que más le cueste. Así estará más “fresco” a la hora de afrontarla.

8) No solo de deberes vive el hombre, ni el niño. Involúcrate en su curiosidad por el mundo que lo rodea. Habla con el pequeño de la actualidad, incítale a la lectura...

 

jueves, 30 de octubre de 2014

Fiesta de Todos los Santos


Os invito a hacer una reflexión acerca de la fiesta de Todos los Santos, de su importancia en el mundo católico y de su trascendencia para todos nosotros.


Desde hace algunos años y cada vez con más fuerza se ha instalado en nuestra sociedad la costumbre de celebrar Halloween, que es todo lo opuesto a la luz que la tradición católica ofrece. Es abrirse al mundo de la brujería y del maligno. Para los satanistas, ocultistas y adoradores del diablo, es la víspera del año nuevo de la brujería.
Es un intento más por alejar a los jóvenes de la luz y de la fe para, bajo pretexto de pura diversión o de simple disfraz, llevarlos por caminos de tinieblas y sombras de muerte. ¡Qué lejos de la luz de la Resurrección del Señor!

Os invito a enseñar a vuestras hijas a vivir contracorriente. A que habléis con ellas sobre las  fiestas que se celebren por ese motivo, a que les hagáis ver que esa no es nuestra visión de la vida como creyentes cristianos, que no es una fiesta inocente o puramente comercial como quieren hacernos ver. Que detrás de ello subyacen ideas como las siguientes:

·   Se puede hacer daño a las propiedades ajenas (rayar paredes, romper huevos en las puertas…). Esa idea es contraria a la educación que se les da a las niñas, enseñándoles a respetar a los demás.
·    Promover entre los pequeños, a través del uso de disfraces, la conciencia del mal y del demonio. Si ahora las aceptamos, ¿cómo hacerles ver después el mal que se esconde detrás de la “Ouija” o la visita a brujos o médiums, todos ellos contrarios a la fe y a la vida cristiana?
·    Contraponer el mal y el ocultismo a la fe y a los valores del Evangelio (paz, amor, bondad, lealtad…)

En estos tiempos de crisis de valores e increencia, pongamos nuestro granito de arena como creyentes católicos e intentemos reintegrarle a la sociedad el carácter cristiano que ha ido perdiendo. Es nuestro compromiso como bautizados. No hemos de permitir que de manera imperceptible nuestras niñas y nuestras jóvenes caigan en el relativismo, el materialismo y el paganismo práctico; que la comercialización y las fuerzas contrarias a nuestra fe pongan en riesgo su vida espiritual.

Desde el Club promovemos la educación en la trascendencia.  Queremos lo bueno, lo noble, lo bello, la VIDA.


jueves, 31 de enero de 2013

Los hijos, ¿misión o propiedad?

Estamos acostumbrados a hablar de los hijos como si se tratase de algo propio, de una “posesión”. Tenemos un coche, tenemos una casa, tenemos un libro, tenemos un perro y... “tenemos cuatro hijos”.

Gracias a Dios, el coche no va a exigir sus derechos, ni va a gritar que no nos quiere. Si no arranca, lo llevamos al taller. Si después de dos semanas de arreglos no funciona, lo vendemos al chatarrero. En cambio, si el niño “no arranca” en la escuela...

Es cierto que los niños nacen dentro de una familia, por lo que resulta natural que la familia asuma la responsabilidad de esa vida que empieza. Pero el niño tiene un corazón, un alma, y eso no es propiedad de nadie. La filosofía nos enseña que el alma, lo más profundo de cada uno, no puede venir de los padres, sino que viene de Dios. Los padres dan a su hijo el permiso para la vida y asumen la hermosa tarea de ayudarle, pero no pueden dominarlo como al coche o al perro.

Entonces, ¿cuál es la actitud más correcta ante el hijo que hoy “camina” a gatas por el pasillo y que pronto empezará a darse coscorrones en la cabeza? ¿Le dejamos hacer lo que quiera? Este era el sueño de la mama  con su “criatura”.  No hace falta ser un gran psicólogo para comprender que el niño ideal llegaría a la juventud sólo por obra de un milagro... La realidad es que los padres están llamados a dar una formación profunda, correcta, clara, a sus hijos.

Primero enseñamos al niño normas de “seguridad”: no asomarse por la ventana, no meterse en la boca objetos peligrosos, no tocar animales extraños. Después, la búsqueda de la salud nos hace pedirle que tenga las manos limpias, que no se llene el estómago con caprichos, que no se rasque las heridas...

Simultáneamente enseñamos al hijo a hablar. Sus ojos cada día brillan de un modo distinto, y pronto su mundo interior, su corazón, se nos abre no sólo con las miradas, las manos y la sonrisa, sino con esas primeras y temblorosas palabras que empieza a decir con la confianza de ser acogido. Los padres que escuchan por vez primera “mamá”, “papá”, sienten muchas veces un vuelco en el corazón. El niño crece, y habla, y habla, y habla... Cuando ya ha aprendido un vocabulario básico, impresiona por su hambre de saber, de comunicar, de decir que nos quiere, o que ha dibujado un avión, o que ha visto una lagartija, o que acaba de encontrar un amigo de su edad...

Alguno podría pensar que la misión de los padres termina aquí, y que el resto le toca al colegio. Sin embargo, el hijo todavía tiene que aprender detalles de educación que van mucho más allá de las normas de supervivencia o del usar bien las palabras del propio idioma. Dar las gracias, pedir permiso, saludar al profesor/a, prestarle un juguete al amigo, hacer los deberes en vez de contemplar lo que pasan por la tele...

La educación moral es uno de los grandes retos de toda la vida familiar. La mayor alegría que pueden sentir unos padres es ver que sus hijos son, realmente, buenas personas. El dolor de cualquier padre es darse cuenta de que su hijo hace lo que quiere y que empieza a engañar a los profesores, a robar del monedero de mamá, a golpear a los compañeros o hermanos más pequeños, e, incluso, a levantar la voz en casa contra sus mismos padres...

San Agustín se quejaba de que sus educadores le regañaban más por un error de ortografía que por una falta de comportamiento. La queja tiene una triste actualidad en quienes se preocupan más por el 10 de sus hijos en inglés que por la pornografía que vean en internet o por las primeras drogas que puedan tomar con los amigos. Si somos sinceros, es mucho mejor tener un hijo agradecido y bueno, aunque no sepa las matemáticas “al dedillo”, en vez de tener un hijo ingeniero que ni siquiera es capaz de interesarse por lo que les ocurra a sus padres ancianos...

Los hijos no son propiedad de nadie, ni de la familia, ni del colegio, ni del Estado. Pero todos, especialmente en casa, estamos llamados a ayudar a los niños y adolescentes a crecer en su vida como buenos ciudadanos y como hombres de bien. Quienes hemos tenido la dicha de tener unos padres que nos han ayudado a respetar a los demás, a amar a Dios y a vivir de un modo honesto y justo, nunca seremos capaces de darles las gracias como se merecen. Quienes no han tenido esta dicha... pueden, al menos, preguntar cómo se puede enseñar a los hijos a ser, de verdad, buenos, no sólo en la formación científica, sino en los principios éticos más elevados.

Esa es la misión que reciben los padres cuando su amor culmina en la llegada de un hijo. Cumplirla puede ser difícil, pero la alegría de un hijo bueno no se puede comprar ni con todo el dinero del Banco Mundial...

Hace que pensar, ¿verdad?

Isabel Berrocal

viernes, 10 de agosto de 2012

Deportes al aire libre

 El buen tiempo y el calor invitan a salir al aire libre y practicar aquellos deportes que durante el resto del año no apetece tanto. El mejor momento es por la mañana y al atardecer, para evitar el calor. Ayudan a mantenerse en forma, luchar contra el sedentarismo y la obesidad. Muchas de estas actividades se pueden compartir en familia, aunque haya disparidad de edades y formas físicas. En piscina, en la playa, en la montaña, en la ciudad, en pista... son muchas las posibilidades.


Los deportes más refrescantes en la época estival son los que tienen lugar en el agua. No importa cuál sea el nivel de natación, incluso si se sabe nadar o no, ya que puede tener lugar en una piscina pequeña, una olímpica, en mar abierto o río o lago. Se pueden organizar actividades en equipo, todos contra todos o individuales.

Las posibilidades son ilimitadas: desde la natación en todas sus variantes (croll, braza, mariposa, espalda, relevos), pasando por los deportes en equipo como waterpolo o pasarse la pelota, tenis o volleybol dentro del agua, hasta llegar a actividades en contacto con el agua pero con menos exigencias en cuanto a saber nadar, como paseos por la arena donde rompen las olas, o con unas raquetas de tenis.

Hablando de raquetas: el tenis, o sus hermanos el paddle, el ping pong, el squash o el badminton, son unos de los deportes más entretenidos en la época veraniega y cuya práctica requiere un esfuerzo y forma física moderada y muy pocos elementos extras, por lo que no suponen un desembolso importante en materiales.

También con balones y pelotas, los clásicos como el fútbol o el baloncesto permiten entrenar habilidades como la agilidad, el juego en equipo y las tácticas de defensa y ataque, la resistencia, la coordinación. Sus reglas son básicas y podemos adaptarlos a nuestras necesidades numéricas (según los miembros de la familia) y de espacio (en pistas reglamentarias, parques, campo, playa).

Las bicicletas, estrellas del verano, comparten cada vez más protagonismo con otros vehículos y medios con ruedas, como los patinetes, patines en línea y de 4 ruedas y monopatines. A la vez que se ejercita todo el cuerpo, pero especialmente las extremidades inferiores, como también se hace en el senderismo, otra actividad adecuada a todas las edades y con la que también se puede aprovechar para visitar lugares diferentes.



sábado, 4 de agosto de 2012

Todos a cocinar

 Una tarde entre fogones es un plan muy divertido y didáctico para los niños de todas las edades. Sólo hay que encontrar la receta que se adapta a su edad y su capacidad.
Cocinar, además de ser una necesidad, es una excusa para dejar volar la creatividad de los más pequeños de la casa. Según la edad de cada niño podemos dejarle más o menos responsabilidades. Aunque, eso sí, tenemos que estar en todo momento con ellos para evitar cuaquier accidente.

Si nos decidimos a meternos con ellos en la cocina, no podemos olvidar las claves para no perder la paciencia y poder divertirnos tanto como ellos. Antes de empezar, recuerda a tus hijos que cocinar implica limpiar y recoger al terminar. Y, sobre todo, no nos olvidemos que todo lo que se ensucia se limpia. La ropa puede mancharse por mucho cuidado que tengan los niños, así que diles que se pongan algo que pueda limpiarse fácilmente y utilizad un delantal. Y antes de empezar a cocinar ¡todos a lavarse las manos!

Para los más pequeños de la casa lo ideal es hacer recetas que no requieran cocinar, sólo preparar los platos. Los niños más mayores pueden hacer, con vuestra ayuda, platos un poco más elaborados. Os dejo un enlace que os puede dar algunas ideas: www.pequerecetas.com


viernes, 27 de julio de 2012

Descubre las estrellas

Las noches son un escenario para viajar y volar por encima de nuestro planeta. Aunque la noche de San Lorenzo, en agosto, es una de las más mágicas del año y en los días anteriores y posteriores se puede contemplar la lluvia de estrellas conocidas como las Perseidas, cualquier noche es buena para descubrir y aprender con las estrellas.

Es una aventura apasionante que seguro les encantará, sobre todo si les enseñas a descubrir algunas constelaciones. Aunque parezca muy difícil, en realidad, es muy fácil encontrarlas, sólo tienes que conseguir un planisferio de verano, así será mucho más fácil.

Jugar a encontrar las estrellas y constelaciones es muy divertido, pero de todas formas, aunque no encuentres ninguna constelación no pasa nada porque sólo observar el cielo es un espectáculo del que puedes disfrutar.

Cuando salgas al campo (hay que alejarse del núcleo urbano) para observar las estrellas no te olvides de llevarte una manta y ropa de abrigo ya que puede refrescar un poco por la noche y llévate algo para tumbarte encima. Llévate, por supuesto, tu planisferio y una linterna pequeña para leer el planisferio. Aprovecha las noches en las que la luna está en fase menguante o cuando hay Luna Nueva, ya que cuanta menos luz lunar haya, más detalles podremos observar.

Lo primero es encontrar el carro de la OSA MAYOR Este es el punto de referencia para encontrar el resto de estrellas. Tiene forma de sartén, si la encentras, fíjate en la parte del cuadrado. Si dibujas una línea imaginaria desde las dos estrellas que hacen el cuadro de la estrella, encontrarás una estrella muy luminosa ¡la ESTRELLA POLAR! Esta estrella es muy importante, ya que marca el norte y ayuda a los montañeros y a los marinos a no perderse.

Una noche clara puedes encontrar también la VÍA LÁCTEA. La vía láctea es una agrupación de estrellas más densa, lo que vemos desde la tierra es como ver un lado de nuestra galaxia por dentro.

miércoles, 25 de julio de 2012

Disfraces y teatro infantil

El teatro es un ejercicio completísimo que desarrolla en los niños su creatividad y les da herramientas para aprender a expresarse mientras juegan con los cuentos y hacen nuevos amigos. En casa pueden pasar una tarde muy divertida interpretando historias. No es necesario que nuestro un niño sea especialmente extrovertido o "teatrero", sólo hace falta ganas de divertirse con nuevas historias y de aprender. Mediante pequeñas obras de teatro los niños aprenden a desarrollar su imaginación, a ser capaces de ponerse en la piel de los demás e interpretar y asimilar los sentimientos y emociones de los demás.
Además, a través del teatro, los niños desarrollan la expresión corporal y verbal. Es una forma muy buena, y divertida, de ejercitar su memoria ya que tienen que aprender pequeños diálogos y saber en qué momento actúan ellos, y los demás. No hace falta ser un profesional del teatro para montar una obra de teatro casera con tus hijos o, simplemente, jugar al teatro. Sólo necesitas la ropa vieja, las pinturas de cara, los disfraces ¡y convierte tu casa en un escenario de teatro!

Un juego muy divertido, que seguro les hará pasar una tarde estupenda, son las historias en movimiento. Los niños eligen un personaje y se disfrazan de ese personaje. Cuando ya están caracterizados empezamos a contar un cuento y ellos lo interpretan a medida que se va desarrollando la historia. Es un juego que les supone un reto, ya que han de improvisar continuamente y, además, coordinarse con sus amigos y hermanos para poder representar lo que está pasando en el cuento.

Además, podemos utilizar la historia para enseñarles a ponerse en el lugar del otro contándoles cuentos en los que aparezcan situaciones que les son próximas, por ejemplo, el protagonista se enfada con su hermano o con su amigo porque no le deja un juguete. Así, los niños, interpretando estas situaciones, aprenden a empatizar con los demás.

Otro juego consiste en darles a nuestros hijos una historia resumida. Podemos contársela o escribirla. Ellos han de leerla y tienen cinco minutos para preparar la obra de teatro, distribuirse los personajes e ¡interpretar! En este juego es muy divertido incluir también anécdotas familiares para interpretar. Por ejemplo, podemos decirles: Tenéis que interpretar el día que fuimos a la playa y nos equivocamos de camino. Es muy gracioso ver a nuestros hijos interpretándonos y es, además, una estupenda manera de revivir situaciones divertidas en familia.

Otra opción es que sean ellos los que interpreten la situación y nosotros tenemos que adivinar qué están interpretando.

Juegos tradicionales

Los niños de hoy tienen juegos con los nosotros ni habíamos soñado. Sin embargo, muchas veces jugar a juegos tradicionales son más divertidos. Una tarde en el parque es una fenomenal forma de disfrutar juntos y desengancharlos de las maquinitas. Y para ti es una forma de volver a tu infancia de la mano de tus hijos.

Para jugar a la rayuela sólo es necesario un trozo de tiza y una piedrecita, pero ¡qué tardes más entretenidas sin parar de jugar! Enséñale a tu hijo cómo jugar y pasar una divertida tarde probando vuestro sentido del equilibrio. Había que dibujar la forma del sambori, coger una piedrecita y tirarla sobre el tablero, el lugar donde caiga la piedra es el lugar hasta el que has de llegar para rcoger la piedra. En cada casilla sólo se puede apoyar un pie, así que todo el rato hay que ir a la pata coja excepto en las casillas 4 y 6 y 8 y 10 en las que se puede descansar. Cada vez hay que tirar la piedra un poquito más lejos.

¿Y las canicas? ¿Qué había más valioso que una nueva canica especial? Con más colores, más grande o más pequeña… las colecciones de canicas eran auténticos tesoros y las competiciones en las que los niños podían participar en el parque no lo eran menos. Así que, si quieres sorprender a tu hijo, cómprale una buena bolsa de canicas y enséñale a jugar: podéis dibujar en la tierra un camino y poner obstáculos que no pueden ser tocados. Empujando las canicas hay que completar todo el recorrido sin salirse, el que se salga ¡pierde!

Para saltar a la comba, sólo se necesita una cuerda y un buen repertorio de canciones. Y para saltar a la goma, es suficiente con una goma En cada parte se ponen dos niños sujetando la goma alrededor de los tobillos formando un triángulo. Los otros niños han de saltar la goma sin tocarla. Cada turno ha de subir la goma un poco: primero en los tobillos, luego en las rodillas, después en la cintura, después bajo de las axilas, el cuello…. y ¡vuelta a empezar!

La peonza también les puede gustar. Aprender a manejarla no es nada fácil, pero sí muy entretenido. Así que cómprales una peonza y aprended juntos a hacerla bailar.



martes, 24 de julio de 2012

Dibujo, manualidades, música...


Este tipo de actividades artísticas suelen resultar muy entretenidas y motivadoras. Con ellas se desarrolla el ingenio, la creatividad o la psicomotricidad. Desde colorear para los más pequeños hasta realizar manualidades más elaboradas para los más grandes. Un entretenimiento barato y familiar. En internet se encuentran un montón de ideas.


Un poco de repaso

Esta es la parte que no le gusta a ningún niño. Pero puede ser otra alternativa para ocupar sus momentos de ocio. Sin agobios ni excesos, pero es necesario dedicar un tiempo a repasar lo visto durante el curso y preparar el siguiente. Ni siquiera hace falta comprar cuadernos de vacaciones, en internet se pueden descargar e incluso se puede trabajar online.


Hay contenidos escolares que son necesarios trabajar a pesar de que las notas hayan sido buenas. Reforzar todo lo relacionado con la lectura, la escritura y el cálculo, servirá para mantener un buen nivel académico y aprender de una forma más relajada y divertida.


Si conseguimos que el niño empiece el curso con las materias reforzadas, le será más fácil adquirir nuevos conocimientos. Por lo tanto se sentirá motivado hacia nuevos aprendizajes.

Si durante el curso le ha costado mucho esfuerzo aprobar determinadas materias, no cabe duda de que el verano es el mejor momento para poner al día asignaturas en las que ha habido dificultades de aprendizaje.

Sería conveniente que antes de que termine el colegio en verano se tuviera la oportunidad de mantener una reunión con el/la tutor/ra de la clase para que nos indicase qué materias o conocimientos se deben reforzar.

Lo que siempre se debe repasar

• Reforzar la lecto-escritura será útil para el curso próximo. La lectura, la escritura y la ortografía serán herramientas necesarias que hay que ir perfeccionando a lo largo de todo el período escolar.

• El cálculo mental y las operaciones básicas matemáticas (suma, resta, división y multiplicación) serán la base de un buen nivel académico para los cursos superiores.

• También será necesario repasar los idiomas aprendidos durante este año para mantener el nivel conseguido durante el curso escolar.

¿Y cómo conseguir que el niño repase en verano? Ante todo, motivando al niño. Pero, ¿cómo le explicamos al niño que tiene que repasar durante el verano algunas materias, a pesar de que las notas han sido buenas?. Motivándole a aprender.

Una vez que se le ha dejado descansar durante un período de tiempo, se le organizará un horario para que todos los días pueda repasar. Hay que conseguirle materiales educativos diferentes e innovadores.

Como ya hemos mencionado en entradas anteriores, el niño podrá elegir sus propios libros de lectura. Nosotros nos encargaremos de supervisar el contenido.

Otra manera de motivarles es a través del ordenador. Una nueva forma de aprender y repasar lo aprendido durante todo el curso, pero en un formato diferente.

Y por último, el niño también podrá repasar a través de juegos. Existen gran variedad de juegos educativos indicados para reforzar determinados aspectos importantes de cada materia.

En definitiva, el verano es un período de tiempo muy indicado para repasar y poner al día materias que le han costado más trabajo aprender durante el curso y afianzar conocimientos básicos escolares.

Juegos de mesa

Es tiempo que volvamos a retomar los juegos de mesa, otro entretenimiento de toda la vida ideal para cuando más tiempo libre hay. El parchís, el ajedrez, las damas, el dominó, las cartas… además de juegos para pasar el rato, son todo un reto para la inteligencia, ya que desarrollan el pensamiento estratégico, la atención o el razonamiento.

Con estos juegos, el niño aprende a socializar mientras maneja emociones y las canaliza en sus conductas como por ejemplo: esperar su turno, respetar "la suerte" de otros, ser tolerante, tomar decisiones y al mismo tiempo que está aprendiendo, su mente fortalece funciones como el análisis, el cálculo, el lenguaje, la memoria, etc.

Cuando los mayores enseñan a jugar a los pequeños es también una herramienta de cohesión intergeneracional. El diálogo forma la parte fundamental. Los niños tienen que leer las instrucciones, interpretarlas y volver a ellas en caso de que la jugada sea dudosa. El tiempo de espera al turno muchas veces es cuestión de sentido común porque algunos juegos no tienen tiempo límite para los jugadores. Los jugadores pueden conversar de temas no relacionados al juego mientras se desarrolla la partida, afianzando lazos de compañerismo o de amistad.

jueves, 12 de julio de 2012

Estudiar inglés

Es un propósito buenísimo para este verano con los niños.... os animamos a mejorar su inglés o aprovechar para que aprendan un idioma nuevo. Un ratito cada día, con constancia, y veréis cómo al final del verano hemos avanzado mucho. Aprovechar el tiempo y hacer rendir los propios talentos. ¡Ánimo! A la vuelta del verano hablamos... en inglés.

lunes, 9 de julio de 2012

Verano, tiempo para leer: en la biblioteca


- Ayuda a tus hijos a obtener un carné de la biblioteca: Tener su propia tarjeta de miembro de la biblioteca hará que los niños se sientan especiales y les motivará para sacar libros u otros materiales de la biblioteca. Asegúrate de que entienda la política de devolución de la biblioteca.

- Visita la biblioteca habitualmente y busca programas de lectura de verano: Las bibliotecas pueden ser lugares mágicos durante el verano y a menudo ofrecen programas de lectura de verano, clubes del libro y eventos para niños como marionetas o narraciones en vivo. También pueden ofrecer listas de lectura de verano adecuadas según la edad. Consulta el calendario de la biblioteca para ver los eventos especiales de verano.

- Ayuda a tu hijo a escoger libros adecuados a su nivel: Una buena forma de determinar si su hijo está leyendo libros adecuados a su nivel es hacer que lea un página del libro que ha escogido (cualquier página salvo la primera). Si lee fluidamente y entiende lo que lee, el libro puede ser adecuado para su nivel. Si comete cinco o más errores en un fragmento de aproximadamente 50 palabras, quizá el nivel sea un poco alto. Los bibliotecarios también pueden ayudar a elegir.

- Deja que tu hijo escoja lo que va a leer: por ejemplo, ficción popular, revistas, novelas gráficas y libros de historietas. El verano es un momento en el que los niños pueden descubrir el placer de la lectura y se sentirán más motivados si leen algo que les gusta. Sobre el contenido de lo que leen los niños, fija algunas pautas para que haga las elecciones apropiadas.

- Busca revistas infantiles en la biblioteca: Las revistas son una excelente forma para que los niños practiquen la lectura, aprendan cosas nuevas y aumenten su vocabulario. Quizá encuentres la revista preferida de tu hijo en la biblioteca o bien puedes suscribirte para recibirla en su casa.

jueves, 5 de julio de 2012

Verano, tiempo para leer: en casa

- Saca tiempo para leer: Durante los agitados meses de verano, puede resultar difícil encontrar el momento para leer. Reserva un momento tranquilo del día para leer y recuerda incluir "tiempo de lectura" cuando planees tus actividades de verano.

- Tener distintos tipos de materiales de lectura en la casa: Para estimular la lectura en casa, ten material de lectura en toda la casa, como periódicos, revistas, folletos, etc. También tenga a mano elementos divertidos, por ejemplo, juegos de palabras, crucigramas o la sección infantil del periódico. Esto hará que el niño tenga más acceso a los libros y el material impreso, y le dará más oportunidades de practicar la lectura.

- Combate el aburrimiento con los libros: ayuda a tu hijo a buscar libros que le resulten interesantes, pueden ser libros de no ficción, libros de hechos divertidos, libros sobre manualidades, libros para hacer proyectos o libros de cocina con recetas que pueden hacer los niños.

- Leed en voz alta: trate de buscar un momento para leerles en voz alta a tus hijos, incluso a los mayores. Leer en voz alta beneficia a los niños y los adolescentes, en especial a los que leen con dificultad. ¡Y no temas usar voces tontas y actuar los personajes!

- Incentiva a tus hijos a aprender palabras nuevas: Enséñales palabras nuevas a tus hijos todos los días. Hablad sobre el significado de las palabras y cómo se usan.

- Escribir: Ten a mano material para escribir, como lápices, papel y ceras para que tu hijo practique la escritura. Incentiva a tu hijo a escribir cartas o postales a sus amigos o parientes durante el verano, a llevar un diario, a hacer un cuaderno de recortes del verano o a escribir cuentos y poemas. Pídeles ayuda a los niños para hacer la lista de las compras o para copiar una receta.


lunes, 2 de julio de 2012

Excelentes hábitos de lectura en verano


El verano es un excelente momento para que los niños lean lo que más les gusta, para aprender cosas nuevas y divertirse. La lectura de verano es una buena forma de evitar que los niños pierdan terreno sobre lo aprendido durante el año. Los padres debemos incentivar a nuestros hijos a leer y fortalecer sus destrezas de lectura y escritura durante el verano. Hemos compilado una lista de consejos de lectura de verano a partir de un número de fuentes.


- Dale ejemplo como lector: asegúrate de que tus hijos te vean leer y escribir, ya se trate de leer el periódico o escribir la lista de las compras. Cuéntale a tu hijo lo que estás leyendo y qué libros leías de pequeño. Apaga la tele para tener un rato tranquilo de lectura. Cuando los niños ven que leer es una parte importante de su vida, entienden que leer también puede ser importante para ellos.

- Hazlo divertido: No establezcas reglas sobre leer por un tiempo determinado o leer un mínimo número de páginas y no impongas la lectura como un castigo. ¡Añádele diversión para que el niño quiera volver a hacerlo!

- Conversa sobre lo que leen los niños: hablad sobre los libros que habéis leído juntos, lo que os gustó, lo que no os gustó o cuál era su personaje preferido. Pídele a tu hijo que te cuente sobre lo que está leyendo.

- Dale la oportunidad de que te lea en voz alta :Leer en voz alta le dará la posibilidad a su hijo de practicar sus destrezas de lectura. Incentiva que vuelva a leer libros preferidos que puede leer con facilidad. Pídeles a los niños mayores que te lean cosas que ellos encuentran interesantes, como la página de los deportes o una novela de detectives.

- Escuchad libros en audio: si vais a pasar mucho tiempo en el coche, se puede alquilar libros en audio o CDs de la biblioteca para escucharlos juntos.

- Leed libros que se relacionen con sus actividades de verano y sus viajes. Por ejemplo, pueden leer un libro sobre dinosaurios después de visitar un museo de historia natural o un cuento sobre castillos de arena cuando están en la playa. Ayudar a sus hijos a relacionar los libros con sus propias experiencias contribuirá a aumentar su vocabulario y le dará más significado a sus experiencias.


jueves, 21 de junio de 2012

Verano: tiempo para educar

Ahora que se acercan las vacaciones podemos hacer algunas eflexiones sobre cómo podemos hacer para aprovechar para educar.

Pensar que las vacaciones pueden ser tiempo de formación es difícil, puede sonar aburrido y hasta cansado, pero si sabemos sacarle provecho a ese descanso, puede convertirse en el momento ideal para estar más con nuestros hijos y disfrutar de ellos y para dar un paso adelante en su educación. Hemos de utilizar esta oportunidad de tiempo extra para desarrollar nuevo hábitos y adquirir conocimientos con más entusiasmo.

También puede ser paso para atrás, si dejamos fuera todos los hábitos y esperamos a ver qué pasa. No podemos dejar que el niño se aísle en su cuarto pasando horas frente a los juegos electrónicos o a la televisión, durmiendo y sólo salga de la habitación cuando necesite comer. No pueden volver al cole “salvajes”. La pereza es la madre de todos los vicios.

Una buena manera plantearnos el verano es coger lápiz y papel y hacer una reunión de papá y mamá al inicio de las vacaciones para planificar el programa de vacaciones, en el que se establezcan si los niños se quedarán con los abuelos, participarán en algún campamento, el lugar donde se van a pasar las vacaciones familiares…

Y también es el momento de pensar en los hijos uno a uno, y ver qué virtudes van a adquirir, cada uno.

Es importante no desprenderse de los niños, colocarlos en el pueblo un mes, por ejemplo. La desconexión puede ser peligrosa, es mejor no perderlos de vista.

Una vez pensadas las ideas generales, es importante compartir con niños los detalles, escucharles y darles un margen para elegir. El hecho de generar ideas, llevarlas a cabo y terminarlas fortalece su autoestima.

Dentro de cada programa, es necesario establecer un horario. Se puede escribir en una cartulina y colgarlo en la pared para que esté al alcance de todos. Habrá que realizar varios horarios dependiendo donde estemos para que toda la familia sepa qué toca en cada momento. Hay que tener en cuenta que es más sano madrugar que trasnochar.

Es importante revisar los encargos que han tenido durante el invierno y adaptarlos a esta época del año. Puede ser buen momento para aprender tareas nuevas en casa: cocinar, planchar…

Los niños han de tener claro que la diversión sólo es posible cuando se ha terminado el trabajo y las obligaciones.

Recordad que el objetivo es lograr que los hijos se sientan parte de la familia y que con su aporte contribuyen al bienestar de todos. Hay que intentar mantener el buen humor hasta el final y ayudarles a llenar el tiempo libre de tiempo útil y esforzado a la vez que alegre y divertido. Para esto se necesita mucha imaginación.

A lo largo de las próximas semanas iremos contando ideas prácticas para sacar el mayor partido a las vacaciones.


miércoles, 16 de mayo de 2012

Nueva sesión del curso de Orientación Familiar: Autoridad y responsabilidad

El viernes día 18 de mayo a las 20.30 en Guadalba tenemos la última sesión del curso de Orientación Familiar "Primeras decisiones"

Esta vez nos hablarán sobre el tema de la autoridad y responsabilidad con los hijos, y sobre la obediencia: una actitud responsable de colaboración y participación, muy importante para las buenas relaciones, la convivencia y las tareas productivas.

jueves, 12 de abril de 2012

Nueva sesión del Curso de Orientación familiar: La educación religiosa de los hijos

El viernes día 13 de abril a las 20.30 tenemos una nueva sesión del curso de Orientación Familiar. Esta vez nos hablarán de la importancia de incultar convicciones trascendentes a los hijos y de cómo hablarles de Dios.

Educar en la fe hace que los padres nos replanteemos muchas cosas; nos obliga a profundizar en muchos aspectos ya que tenemos que estar seguros de lo que vamos a transmitir. Nuestros hijos nos van a hacer muchas preguntas: ¿Por qué rezas? ¿Por qué vamos a Misa? ¿Por qué bautizamos a un niño? Puede ocurrir que no sepamos dar una respuesta clara, o que nuestra respuesta sirva para un niño pero que a nosotros no nos resulte convincente. Es el momento de profundizar. Nos tenemos que poner las pilas y reciclarnos. A medida que pase el tiempo las preguntas se complicarán y tenemos que estar preparados.


miércoles, 4 de abril de 2012

Vivir la Semana Santa en familia


La Semana Santa es uno de los momentos más intensos y significativos de nuestro calendario litúrgico. Tiene además un atractivo especial para los niños, porque para ellos es el anuncio de días de vacaciones. Ellos también pueden ser invitados a participar de las fiestas religiosas. La Semana Santa nos ofrece la oportunidad de mostrar a los niños algunas ceremonias cargadas de misterio y simbolismo como son el Domingo de Ramos, la Cena con el Lavatorio de pies, el Vía Crucis, la Vigilia Pascual ó las procesiones.

Los padres de familia, antes que nadie, son los verdaderos protagonistas de la educación cristiana de sus hijos. Es necesario que las primeras prácticas religiosas que se enseñan a los chicos reúnan dos condiciones: que sean fruto de una piedad sincera por parte de los padres y que estén adecuadas a la capacidad y edad del niño. Una buena manera, es usar el cuento como método de enseñanza. Habla con tus hijos sobre esta importantísima fiesta. Cuando vayais a la Iglesia, mostradles a los hijos las imágenes de Jesús en la cruz y contadles que aunque Él murió por amor a nosotros, no se fue para siempre, pues varios días después Él resucitó, y ahora se encuentra en nuestros corazones.

Tan importante como las explicaciones que les demos a los niños es nuestra actitud. He aquí algunos consejos para asistir a misa con niños:

1. Sentarse en los bancos de adelante: evitamos distracciones y ven mejor lo que pasa, están más atentos. (Si fuéramos a un espectáculo teatral o de música, a todos nos gustaría estar en primera fila).

2. Cuidar la forma de vestir: no es lo mismo ir a la playa que a Misa.

3. Llegar puntuales: cuidamos la puntualidad en ir a clase, en llegar al cine... No podemos hacer esperar a Jesús. ¿Haríamos esperar a una persona importante?

4. Que nos oigan contestar: es recomendable pronunciar bien, vocalizando, para que ellos oigan y aprendan. Echarles una miradita animándoles a que participen.

5. Cantar: a los niños les encantan las canciones. Es recomendable asistir a alguna Misa en la que se cante.

6. Que nos vean atentos y que nos vean rezar: por ejemplo después de la comunión, con mucho respeto. Podemos animarles a que ellos también se pongan de rodillas y recen.

7. El respeto al sacerdote: cuando entra nos ponemos de pie, esperamos a que salga para salir.

8. Misas de domingo para niños: en algunas parroquias hay misas especiales para los niños, donde hacen del Evangelio más comprensible en un lenguaje infantil.

9. Con regañarles no lograrás nada: si la salida de misa es un campo de batalla, estás haciendo que ellos desde pequeños tengan una mala actitud hacia la misa. Es mejor motivarlos e invitarlos sin obligaciones y castigos. Hazles comprender que es importante ir a visitar la casa del Niño Dios, como lo hace con sus abuelos el fin de semana o sus amigos.

¡Que viváis la Semana Santa en familia!

martes, 29 de noviembre de 2011

Nueva sesión del Curso de Orientación familiar: "la educación de la voluntad"

El viernes día 2 de diciembre tenemos una nueva sesión del curso de Orientación Familiar. Esta vez nos hablarán de cómo conseguir que los hijos sepan controlar su fuerza de voluntad y tengan la capacidad y la preparación para afrontar las dificultades y los retos de cada día: no es tan difícil conseguirlo si les educamos en este sentido desde que son pequeños.

Los niños deben aprender a dominar sus impulsos, sus deseos y voluntades. De este modo, aprenderán no sólo a controlarse si no también a esforzarse para conseguir lo que desean. Aprenderán que sólo con el esfuerzo se consigue y alcanza lo que uno se propone. Para lograr eso, es necesario hacer con que los niños conozcan sus fortalezas a través de una motivación positiva. Eso les promoverá una buena autoestima, madurez y responsabilidad, poco a poco.

Por otra parte, exigir también cuesta. La capacidad de exigencia amable de los padres va a marcar el desarrollo de la capacidad de trabajo y esfuerzo, y de las virtudes de los niños. Se trata de un tema apasionante, os esperamos a todos el viernes a las 20.30.